NO ES UN CHISTE (TRUE STORY)
Artículo escrito el Martes, 05 del 02 de 2008 a las 18:08
Saben aquel del que se acerca a un megastore de informática a comprar un portátil (Wi-Fi, Core 2 Duo, 160 Gb de disco duro, 15 pulgadas panorámico y todo eso) y, tras darse un paseo por los repletos lineales del establecimiento y comparar concienzudamente precios y prestaciones, llama al dependiente para rematar la faena y éste le dice: “Yo que usted no lo comprarÃa aquÃ. Hay un centro nuevo de la competencia por los alrededores y me han dicho que tienen unas ofertas imbatibles”. Estupefacción. Tras decirle que la compra corre prisa y que lo único que quiere es que le ayude a elegir entre dos modelos (A y B), aunque le convence más el A, el vendedor se explaya un cuarto de hora contándole a nuestro pobre comprador las bondades del B. Las razones parecen de peso y finalmente el confundido comprador le dice al locuaz vendedor que sÃ, que se lleva el B a pesar de que el A le ha tocado la fibra sensible. Pero no queda ahà la cosa. Al cabo de los minutos, el vendedor vuelve y le cuenta a su cliente que se le han acabado los B (”es tan bueno que no nos queda ninguno”, remacha). Un poco harto, con ganas de salir de la tienda, respirar aire fresco y tomar un pelotazo para olvidar, el comprador opta por quedarse con el portátil A. Curiosamente, se lo toma como algo personal y siente una mezcla de alivio y satisfacción. Ya empezaba a pensar que el cliente nunca tiene razón y que su opinión y sus gustos no valen nada en este mundo de locos. Ya con el portátil bajo el brazo, y cuando parecÃa que la pesadilla habÃa acabado, el vendedor vuelve a la carga e intenta encasquetarle un servicio de soporte de 200 euros (”ya sabe, estos equipos pueden cascar en cualquier momento y nosotros le garantizamos una reposición inmediata o soporte in situ…”). El comprador no puede evitar una sonrisa pensando que si arreglan como venden lo llevan claro.
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Categoría: Confidencial. |
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Por norma general, la gente no tiene la menor idea del hardware del mercado, y en relación al soporte, no todo el mundo tiene un “primo, amigo, etc”.